Realismo y ficción científica

July 2, 2006

No macanean. Un bioquímico de la universidad de Oxford se ofrece como consultor a Hollywood en su búsqueda para eliminar errores, ideas falsas y argumentar razonablemente en el marco del cine fantacientífico.


Micro

June 28, 2006

Leeuwenhoek en uno de sus contactos espiristas encomendóle a mi padre me obsequiara un microscopio. Y él hizo lo que pudo con uno de muy pocos aumentos. Uno de los mejores regalos. También la lupa y el permiso para manipular sustancias tóxicas.

Lavate las manos cuando termines.


Fenolftaleína

June 28, 2006

Me acordé. Sumergir la tira de papel tornasol en jugo de limón por un puñado de rosado. Si me acercaba demasiado con el ojo izquierdo se veía más o menos así:


oh! ho! oo…!


Trillizos

June 21, 2006

Venimos al mundo en un solo saco. Una bolsa de dormir bien surtida con lo indispensable para un viaje de retiro.
Si quedara algo de memoria luego del trauma sumaríamos otro a la pérdida de nuestra bolsa de viaje. Un pánico inconsciente por el arrebato de la guarida, del dispositivo materno.
Cabe imaginar la gresca entre los nacidos múltiples, las confusiones sobre el dominio y toda especulación que acompañe al ser humano una vez que ha sido despedido al mundo incontinente para apropiarse de los objetos.
Ese temor se convirtió en fiereza para unos perros trillizos llegados a la villa en un cuadro de calamidad. Muerta la madre en el parto, una mestiza constantemente en celo, los tres cachorros se fueron criando golpe a golpe sobre la calle, bebiendo el agua de la zanja, masticando desperdicios y uno que otro cristiano al pasar.
Con los meses de experiencia urbana se fueron embraveciendo a costa de asaltar alguna bolsa de mercado, robar trofeos de la huída como chancletas y tumbar ciclistas en la oscuridad de la madrugada.
Hay que matar esos perros.
La voz de la cuadra sentenciaba, pero los tipos continuaban gruñendo en círculo, con las colas en el centro y las fauces amenazando una zona de veda de unos dos o tres metros. Una forma perfecta de resguardar la integridad.
En esa época llegaba al barrio ya desvelada y de un largo viaje desde Ciudad Universitaria; con otros temores peores como el de ser atacada por algún extraño, hecho que ocurrió con saldo a mi favor lo que demuestra esta serie de párrafos y aconteceres triviales.
Mi madre, muy asustada, tanto como yo, decidió esperarme cada noche en la esquina donde me depositaba el colectivo, con un fierro debajo del ponchito cordobés que alguna hereje le obsequió en aquel invierno.
Esa era Elénica. Todavalor. El verdadero valor que mide las consecuencias del arrojo.
Y así, cada noche Enca, el poncho y el fierro.
Los perros no nos dieron corte hasta ese día, tal vez por mi cargamento multiforme de maquetas, escuadras y rollos de papel espejado. Pensando en ello, ese muñeco sospechoso, sobrecargado, debería proyectar una siniestra sombra nocturna.
Y llegaron a la carrera loca, en un gruñido espeluznante, rodeándonos inmediatamente y paralizándonos allí.
La vieja repetía: Silbá, sino te olfatean el miedo, vos silbá.
Nunca resultó. El área de veda se reducía proporcionalmente. Mi espalda contra la de Elénica. Todo pavor. Momento de correr.
Ahora!
Y en ese instante, en un azar milagroso relacionado con la torpeza, el fierro zafó de la mano de Enca para estrellarse y rebotar contra el suelo.
El tintinear se mezcló con los aullidos de espanto e irradiados por el efecto sonoro, los tristísimos mastines emprendieron la retirada.
De lejos parecían no tan homogéneos, no tan peludos, sí algo más flacos e indefensos.


Amerita una investigación

June 18, 2006

Los monumentos ecuestres se yerguen apuntando hacia un horizonte y allí, en la confluencia de esas líneas imaginarias desciende la lanza que marca exactamente el punto del caldero de oro, el destino de una Nación.
Cuentan que quién en ese sitio se disponga sin cálculo, por voluntad de la simple pureza del corazón, pero meditando el sentido de pertenencia, ha de convertirse en caudillo, en caballero andante, en salvaje preparado para la acción.


Tenga lo que tenga

May 23, 2006

Mi cuerpo requiere de unas 24 horas escenciales para asimilar cualquier carencia, enfermedad, asunto, pérdida, confusión, silencio.
Mientras el proceso continúa, el resorte se enrula nuevamente en apenas un día.
Si no duermo multiplico la jornada por dos. Si duermo de más, también.
Será por eso que el frío que comencé a sentir ayer recién se aburre y se marcha.
Macedonio refuta mi terapeútica y tira toda homeopatía por el retrete.
Aprovecho su ausencia para robarle la frazada.


Tecnochango

May 15, 2006

Ric tenía un piso de roble importado. Una pinturita. Un caño se rompe. Imagen de posguerra. Un equipo de changos se instala en el piso a efectos de resolver la rotura.
Mientras, Richard decide poner cemento alisado.
La empresa envía a una joven arquitecta que toma las dimensiones con un telémetro, un aparatito láser para medir.
Los changos miran en silencio. La arquitecta toma nota y termina su trabajo. Hace un cálculo de la superficie y un estimado del presupuesto.
Valor expresado por metro cuadrado.
Cuando mi amigo regresa de acompañar a la joven hasta la puerta, sorprende a los muchachos midiendo con el metro tradicional, comprobando lo que la tecnología no podía hacer con tanta facilidad.
Finalmente, la conclusión es que el metro leído por un láser y otro por una cinta métrica tradicional, son igualitos.