Y hoy, qué vamos a comer?

La ciencia debe interceder por todas las mujeres del mundo, antes que nos agarre el pasmo en todas las articulaciones o neuronas en edad escolar.
Conozco algunas señoras que tienen dos trabajos, hijos, marido, casa, parientes que atender, profesiones que sostener, actualizaciones intelectuales y mascotas diversas.
Me pregunto cómo hacen para leer un libro y tener sus uñas espejadas y prolijas. Comer manzanas para las vitaminas, ir al gimnasio para detener la caída de las carnes. Estar al día con el mundo del bebé, de la buena mamita y la domesticación de padre.
Nunca podré llegarles al ruedo.
Una mujer fragmentaria desarrolla habilidades insospechadas como dar la teta mientras estudia, cambiar un anciano como a un niño, colgarse bolsas del mercado al límite de la tracción a sangre para ahorrar un taxi.
Yo jamás seré esa mujer.
Tampoco podré ser la ordenada y cordial esposa del embajador, tolerar los modales extraños de un chino en la mesa, preveer unos pares de medias en el bolso ante cualquier accidente.
Ni hablar de la diosa sensual experimentada al servicio de la voluntad masculina. La llena de encajes y palabritas aprobatorias que distraen la atención por unas monedas.
Ya ni tengo voluntad de autosuperación que me impulse.
Por el olvido, por la ambición de dármela contra el mundo, por la carencia de método, por aburrimiento.
De todas maneras la circunstancia femenina me entretiene. Y a un muy tardío claro en el bosque, me he dado cuenta del provecho que se puede extraer de ello. Como llorar sin que nadie se espante, cometer torpezas entre cánones de certezas y perfecciones, ser tolerada en la debilidad, en la intuición, en el capricho y en la egoísta entrega a la escritura de este párrafo; precisamente cuando cruje una barriga hambrienta que reclama por mi mántica entreverada en la más humilde confección culinaria.

8 Responses to Y hoy, qué vamos a comer?

  1. maray says:

    esta pregunta: que vamos a comer, era mi momento de desesperación. No me gusta cocinar, no lo hago con placer, siempre pienso que la comida de hoy es la caca de mañana, pero desde que me puse mas segura de mi misma, como las porquerias que hago y quien quiere comer mi comida tiene que aguantar, o hacer otra por si mismo. La culinaria elevo mi auto-estima, me hizo más mujer! Imagino lo que una buena culinaria podrá hacer…!!

  2. Vero says:

    Ayd, muchas veces me pregunto cosas parecidas. Cómo harán esas mujeres. Me respondo que sólo les queda hacer las cosas a medias. Yo sé que esto va sonar egoísta, pero supongo que vos me entenderás: una de las razones por las que me aterra la maternidad es la seguridad de que me va a sacar tiempo para leer.

  3. Silvia Sue says:

    ¿Para leer, Vero? ¿Para leer, solamente????
    ¡¡¡Para vivir, hermana!!!!

  4. daniela says:

    uy! hace poco escribí que “no quiero una larga vida, necesito urgente una más ancha!”.
    Uy! ahora que me acuerdo, no cociné nada con caroteno para la piel. Usé el actimel con elecasei para activar las defensas de mi gato (y porque habia olvidado comprar leche) y pensandolo bien: desobedecí a mi granny que decía “an apple a day keeps the doctor away” y por no comer mi manzana tengo que comprar pastillas de carbón porque no pude resistir la exquisita tentación del Activia frutos del bosque y el bendito “tránsito” es como un Paris-Dakar, del inodoro a la cama…..

    quién quería comer qué???????/

  5. por favor, ni me lo digan. ya lo sé. no tengo ese instinto amoroso y altruísta por los niños, creo. no soy una mujer que se enternezca con un bebé. sí me parecen sujetos simpáticos, interesantes… comparto el terror, Vero.

  6. jajajaj! muy bueno Dani.

  7. Silvia Sue says:

    Che, no sé si vieron, ahora que lo dice Dani, a mí me habían dado ganas de postear algo sobre esta cosa nueva del “tránsito”, que ahora se ha hecho publicitario. Antes era “evacuar” o “mover intestinos”, hacer popó, qué sé yo…ahora es “tránsito lento”, “tránsito rápido”.
    Tránsito, por qué no, tráfico.
    Lo que siempre fue para la calle, ahora es privadísimo, je.

  8. daniela g says:

    es que el tránsito lento se produce cuando no podés largar los “los ravioles de merca” que traficas….será esa la idea??? o mejor. Cagar la cocaina tiene un valor economico que solo deshacerse de los restos inutiles de los alimentos.

    en fin, qué escatológica, che!

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