Broken Flowers

Hoy es un día de verdad. No un día cierto.
Ana levanta el teléfono y con su trayectoria de amabilidades que consiento exclusivamente por tratarse de Ana, con la respiración entrecortada y ese silbido negro de piedra en la espalda, me desea buenos momentos con los míos, con los gatos, a solas.
Ciertamente ella de algún modo comprende mi estúpida teoría de que solos venimos al mundo y solos nos despedimos de él, en el mejor de los casos con menos temor y mayor conciencia.
De algún modo esto suena a bacanal en orfanato. Brutal. Qué puedo decir acerca de la soledad cuando siempre alguien se ha tomado el trabajo del afecto y la protección sin que yo haya tenido que invertir esfuerzo al respecto?
Afortunadamente toda esta argumentación acerca del sendero para apenas dos huellas, se esfuma cuando algún sujeto capta mi atención. Tal vez un perfecto extraño, un conocido a ínfima escala, un eventual, nadie. El sujeto se desvanece como el discurso anterior y sólo relevo su circunstancia. Aparecen las preguntas sobre qué puedo entender, qué debo hacer, qué puedo esperar. Pero la certeza empuja mi espalda arrebatadamente sobre esa persona, despliega un par de alas como si nadara en aire líquido. Voy hacia allí pero con dificultad.
Eventualmente uno que otro huye espantado, otros se quedan esperando ansiosos, aunque empecinados en descubrir el truco, la trampa, el error. De todas formas sigo adelante, como un relojero ocupado en el automatismo de la precisión, para que las doce sigan siendo las doce, sea el mediodía, sea la noche. Un mensaje que debe ser dado. Salir a volar.
La dificultad consiste en habiendo recibido vagamente el contenido, articular, aventurar, componer y transmitir algo que muchas veces no desea ser escuchado. Más aún cuando mensaje y destinatario son captados a la vez como el acto de tomar una pastilla. Sin tiempo para leer el prospecto.
En ese tragar o no tragar pienso en hablar o callar. Ya está en mi boca.
Actuar con cordura implicaría desentenderme de todo esto; del sujeto, del mensaje, de la incomodidad de la dosificación. Allí debería operar la inteligencia. No ocurre.
La intuición ejerce cierta compulsión, no sin temor, sí con carencia de tacto.
Pero la duda cede cuando pienso en que todos deseamos en cualquier latitud, alguien o algo en quién confiar. Confío entonces en esa intuición, para que otro pueda suspender la sospecha, al menos por un instante. Debo entregar el mensaje.
La docilidad del escucha se juega en lo definitorio de su circunstancia.
Meses atrás le decía a Ana que vaya al médico, no hacía caso. Ahora tiene un temor terrible. Temor y tumor. Sabe que va a morir. Todos lo sabemos. También todos lo haremos antes o después que Ana.
El punto de giro se inserta ahora, en donde su única opción es desear vivir de una manera loca, a pesar de que Ana sabe vivir intenso y que ha tenido mucho amor para dar.
Entonces puedo acompañarla, ayudarla a llevarse y llevarme y que el amor tenga un destino para todo aquello no correspondido.
Nos clavamos a la vida por no decir, por sospechar, por no perder la jugada, por caer parados cuando deberíamos ocuparnos de otra cosa.
Yo prefiero habitar este tiempo con cierta arrogancia, pretendiendo que quién no entiende cualquier forma de amor que pueda manifestar, no está a la altura de mi circunstancia.
Sobre el cierre del film Broken Flowers de Jim Jarmusch, Bill Murray (Don) aventura después de un largo viaje lo siguiente:
“El pasado ya fué, el futuro no sabemos que puede depararnos, solo tenemos este presente”

14 Responses to Broken Flowers

  1. Silvia Sue says:

    También tengo una “Ana” muy cerca.
    Leo lo tuyo como un desahogo luminoso, y eso de que sólo el amor nos hace libres, hace mucho que ha dejado de ser una frase típica de slogans para promocionar nuevas gaseosas o telenovelas de las 4 de la tarde.
    Un beso.

  2. Vero says:

    Demoledor. Un abrazo.

  3. Gracias hermosas, besos.

  4. carlos says:

    un presente que nos duele,pero nos pertenece,un dolor que se forma dentro nuestro como si le pasara a otro , un dolor que parece no reflejarnos y sin embargo es nuestro.
    y el pasado,que fue,a mis veinte era mas presente que el que tengo ahora
    un beso a Ana y a vos

  5. Gracias Carlos, tal cual…

  6. EVOCarlos says:

    No era yo.
    ¡Escribano!

  7. Silvia Sue says:

    Sabíamos. Nadie dijo que era Ud.
    Cantidad de señores frecuentadores de Aydexa así se llaman.
    Es muy masculino el creerse únicos y usurpados.

  8. Cachi la Garza Sosa says:

    Únicos, no sé, pero que hay abogadas que usurpan cuerpos masculinos, bueno…no me haga hablar, Silvia Sue.

  9. No EVOCarlos, era otro Carlos que justamente se llama Carlos.

  10. Silvia Sue says:

    Hable nomás, Cachi.
    No sea tímido, aclare que no se entiende.
    Tengo colegas que han usurpado casas ajenas (de sucesiones no terminadas).
    Dineros ajenos (una forma del robo).
    Inclusive maridos ajenos, serruchando pisos.
    Pero cuerpos masculinos…como no sea reencarnando, no veo cómo.

  11. Cachi la Garza Sosa says:

    No se haga la gilastra, Silvia Sue, que desde tiempos inmemoriales para acá, y antes incluso, las muchachas del foro han sabido usurpar y usucapir, si vale el término, cuanta entrepierna untosa les pintara apetecible, bajo la dudosa consigna del “será justicia”.
    Hay una traducción tendenciosa de Descartes al respecto. “Cógito, ergo…molto contento”.

  12. Silvia Sue says:

    Cachi, cuánto que sabe de las muchachas del foro.
    Y no lo tengo visto, por lo menos en el mío.
    Por favor, no se vaya sin identificarse, porque por la entrepierna “untosa” no me voy a dar cuenta, ya veo que detrás de Cachi Galarza se esconde algún Juez con resolución pendiente para mí.

  13. Silvia Sue says:

    Ah, y lo de usucapir no, claro que no vale el término. . La usucapio necesita treinta años de posesión pacífica, y para esas alturas, dudo que el elemento apetecible lo siga siendo. ¿Probó con “intrusión”? ¿o “apropiación”? ¿o “accesión”?
    Disculpe, pero solamente hablo de lo que conozco.

  14. EvoCarlos says:

    ¡Escribano! ¡No se unte!

Leave a Reply

Please log in using one of these methods to post your comment:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: