El mito en Puerto Rico

Viniendo de Luquillo por la carretera hacia el Dorado, de una playa a la otra, atravesando a los hombres de entre medio. Caras, ventanas, plantas no deseadas, perros nunca parecidos a los nuestros.
Don Pablo empieza a hablar porque mi pregunta es pura curiosidad, pero eso es lo que él necesita para que una vez más su cuerpo se herice en temor. Necesitamos un miedo terriblemente grande, un miedo impreciso para quienes no hemos tenido grandes o valerosos miedos.
Pregunté por la criatura que venía haciendo algunas muertes sospechosas en el lugar.
Manejando, girando rapidamente hacia atrás, me abrió los ojos tan grandes como viendo ahi mismo la peor aparición. 

_”El gobierno norteamericano esconde sus pruebas de guerra en Vieques. En realidad no esconde, sino que a nadie le importa. Eso es lo que sé. Han muerto varios compadres, pero nadie dice. Ni la Greenpeace.
Si usté supiera señora, las cosas que yo sé…
Yo no le iba a creer, hasta que mi buen amigo, también chofer de las huahuas le vió una noche. Y yo le creo lo que me dice, sabe? Porque mi compadre no miente…
Yendo por la ruta hacia el Dorado, con su huahua, venía bien despierto el hombre. Le juro por mi santa madre, historia que le he de contar ahorita no más…
Yendo por la ruta en la noche vio cruzarse a este animal, un bicho grande sabe? Mitad mono y mitad como murciélago, porque tenía alas.
Con la velocidad que traía, le topó con el bus, y vió cómo el animal rodaba en frente.
Tuvo tanto miedo mire, que se me pone la piel de pollo. Tuvo tantísimo miedo que ni quiso saber más y ahicito aceleró el camión con dirección al hotel.
Al dia siguiente por la mañana, mi compadre no salía de su duda y se fue nomás pal camino… y sabe que encontró? que la huahua tenía un golpe grande y haciendo el camino de vuelta, encontró los matorrales aplastados.
Como que ese animal quedó por allí…
Después de persignarse,  mi amigo cambió su turno y nunca más anduvo por esos caminos, nunca más…_

Seguíamos en la camioneta hacia el Dorado, en medio de la ruta costera y más preguntas. 

Don Pablo acortó el camino diciendo:
_”Ve esa casa all en el campo? Pues es un gallinero. La semana pasada el Chupacabras ha roto sus jaulas _le puedo jurar que son de acero_ y me ha dejado veintidós gallinas sin una gota de sangre. Todo salió en el periódico y yo lo sé que es verdad… se lo juro por mi madrecita…. pero esa es otra historia que paso a contarle…_

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One Response to El mito en Puerto Rico

  1. […] 1) La historia del Chupacabras. TENEBROSO —————————- 2) La casa abandonada llena de muñecos amurados en la ciudad vieja (parte colonial del centro de Puerto Rico) que ningún boricua supo decirme qué significa. SINIESTRO —————————- 3) Fortaleza del Morro, bahía de San Juan, cárcel hecha laberinto, paredes pintadas por los presos. INQUIETANTE. […]

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